El Trastorno Afectivo Estacional o Depresión Invernal

Y si usted vive en el Pacífico Noroeste, sabrá que los días son especialmente cortos y que no vemos mucho los rayos de sol durante esta temporada. Esto, aunado a la pandemia, y a las pérdidas que hemos tenido, puede hacernos sentir nostalgia y en algunos casos, depresión, pero, ¿hasta dónde es normal sentirse así?

El Trastorno Afectivo Estacional (SAD, por sus siglas en inglés) o Depresión Invernal, es un tipo de depresión que dura una temporada, generalmente en los meses de invierno, aunque de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental (NIH, por sus siglas en inglés), también puede experimentarse en verano) y desaparece durante el resto del año.

Para algunos, los síntomas son muy breves, pero para otros, puede ser bastante incapacitante. Una persona que está experimentando Depresión Invernal puede presentar:

  • sentirse deprimido gran parte del día, casi todos los días;
  • perder interés en las actividades que alguna vez disfrutó;
  • experimentar cambios en el apetito o en el peso;
  • tener problemas para dormir;
  • sentirse lento o agitado;
  • tener poca energía;
  • sentirse sin esperanza o inútil;
  • tener dificultad para concentrarse;
  • tener pensamientos frecuentes sobre la muerte o el suicidio.

¿Cómo se diagnostica el trastorno afectivo estacional?

Estas fechas nos hacen sentir muy vulnerables y llegar a las fiestas decembrinas por segundo año consecutivo nos hace sentir nostalgia e incluso, para algunos puede revivir el duelo por las víctimas del COVID-19.

Sin embargo, es importante que preste atención a sus síntomas, pues podría estar experimentando el trastorno afectivo estacional. Si usted se identifica con alguno de los síntomas antes mencionados, es importante que hable con su familia o consulte con su médico o un especialista en salud mental sobre sus inquietudes.

Para que le diagnostiquen este trastorno, los síntomas específicos adicionales pueden incluir:

  • Tener síntomas de depresión mayor o los síntomas más específicos enumerados anteriormente.
  • Los episodios depresivos deben ocurrir durante temporadas específicas durante al menos 2 años consecutivos.
  • Los episodios deben ser mucho más frecuentes que otros episodios depresivos que la persona pudo haber tenido alguna vez en otras épocas del año.

El Trastorno Afectivo Estacional puede ser una condición de salud mental seria y requiere de ayuda profesional. Por eso, la asesora de salud para Oregon Health Authority y psicóloga, doctora Ruth Zúñiga le da algunos consejos para combatirlo:

  • Trate de tomar sol o que su entorno sea más luminoso. Tome luz del sol, abra las persianas o cortinas y deje que la luz del sol entre a su casa o habitación.
  • Salga a caminar o pase tiempo en la naturaleza, aunque haya frio y el día esté nublado. Esto es importante, pues la luz exterior puede ayudar, especialmente, si pasa fuera las primeras dos horas después de levantarse. Esto puede ayudarle a poner en control el reloj interno del cerebro que se afecta con la falta de luz durante el invierno y fomenta sustancias químicas cerebrales que contribuyen al estado de ánimo.
  • Practique actividad física regularmente, pues es una herramienta poderosa para mejorar el estrés, desechar toxinas y combatir la ansiedad y los síntomas de depresión. 
  • Considere usar una caja o lámpara de luz especial. El uso de cajas de luz puede ser una forma efectiva de tratamiento. Hable con un profesional de atención médica acerca de las opciones para usted y sus necesidades.
  • Manténgase conectado con seres queridos, familia, amigos y redes de apoyo. El tener a alguien de confianza para platicar de sus inquietudes, experiencias y sentimientos es un factor importante para ayudar al estado de ánimo. Comprométase a ponerse en contacto con al menos una persona por día y mantener la conexión social.
  • Evite el tomar alcohol. El alcohol puede reducir los niveles de químicos del cerebro que ayudan a regular el estado de ánimo. Los niveles más bajos de estos químicos pueden hacer que una persona con depresión se deprima aún más.
  • Si a pesar de seguir estos consejos o hacer cambios de estilo de vida sus síntomas no mejoran consulte con un proveedor de salud y pida ayuda. Ellos le pueden ayudar a encontrar el tratamiento adecuado.

Obtenga ayuda de inmediato

Si usted o alguien que conoce se encuentra en peligro inmediato o está pensando en hacerse daño, llame gratis, puede llamar a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al 1-888-628-9454, que ofrece servicios gratuitos en español 24/7. También puede encontrar recursos de salud mental y emocional en nuestra página de Unidos + Fuertes.